Roberto Garrido asumió este lunes como nuevo fiscal regional del Biobío, iniciando un período de ocho años al frente del Ministerio Público en la zona. La ceremonia fue encabezada por el fiscal nacional, Ángel Valencia, en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Concepción, donde el persecutor recibió oficialmente el cargo que hasta ahora ocupaba Marcela Cartagena.

Oriundo de Talcahuano y abogado de la Universidad de Concepción, Garrido cuenta con más de dos décadas de trayectoria en el Ministerio Público. Antes de asumir en Biobío se desempeñó como fiscal regional de La Araucanía, liderando investigaciones de alta complejidad vinculadas al crimen organizado, violencia rural y delitos de connotación pública.

En sus primeras declaraciones como máxima autoridad regional del Ministerio Público, Garrido afirmó que una de sus prioridades será fortalecer la presencia de la Fiscalía en el territorio, revisar las decisiones jurídicas adoptadas por la institución y mejorar la respuesta frente a los delitos que más afectan a la ciudadanía. Asimismo, destacó la importancia de mantener una estrecha coordinación con las policías y los distintos organismos del sistema de justicia para aumentar la eficacia de las investigaciones.

El nuevo fiscal regional sucede a Marcela Cartagena, quien concluyó su período legal al mando de la Fiscalía del Biobío tras 23 años de carrera en el Ministerio Público. Con este cambio, la institución inicia una nueva etapa enfocada en reforzar la persecución penal y enfrentar los desafíos que presenta la región en materia de seguridad y combate al crimen organizado.