Un nuevo avance se registró en el proyecto de reposición del Mercado Central de Concepción, luego de que el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) determinara que la iniciativa no está obligada a someterse al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) antes de su ejecución.

La decisión se adoptó tras una consulta realizada en junio de este año por el Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu) del Biobío, respecto de la pertinencia de que el proyecto denominado “Diseño reposición del Mercado Central de Concepción” ingresara al sistema de evaluación ambiental.

En su pronunciamiento, el SEA señaló que, considerando los antecedentes proporcionados por el Serviu, la iniciativa “no está obligada a someterse al SEIA, en forma previa a su ejecución”. La determinación despeja una de las interrogantes que existían en torno a la eventual tramitación ambiental del proyecto.

La condición de Monumento Histórico del inmueble había generado dudas respecto de eventuales exigencias adicionales y de los plazos que podría tomar la iniciativa. De acuerdo con los antecedentes publicados, la resolución podría permitir que la tramitación avance con mayor rapidez.

El proyecto busca recuperar el Mercado Central y restituir su función urbana, económica, social y patrimonial en el centro de Concepción, después de los graves daños provocados por el incendio que afectó al recinto en 2013. La propuesta contempla intervenir la manzana delimitada por las calles Freire, Maipú, Rengo y Caupolicán.

Entre las obras consideradas se encuentra la reposición, reconstrucción y ampliación del mercado, además de intervenciones en el espacio público de su entorno. El proyecto también contempla 214 estacionamientos subterráneos, distribuidos en dos niveles bajo calle Caupolicán, en una superficie aproximada de 3.580 metros cuadrados.

Sin embargo, el pronunciamiento del SEA no significa que el proyecto quede liberado de todas las obligaciones ambientales o administrativas. El propio organismo precisó que su decisión se basa en los antecedentes entregados por el proponente y que estos no eximen del cumplimiento de la normativa ambiental que resulte aplicable ni de la obtención de las autorizaciones sectoriales necesarias.

Además, el documento señala que la resolución no impide que la Superintendencia del Medio Ambiente pueda requerir eventualmente el ingreso del proyecto al SEIA, de acuerdo con las facultades que le entrega la legislación vigente.