El Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) desplegó un georradar y un dron topográfico en Villa El Mirador de Arauco para recopilar información sobre la inestabilidad del terreno que afecta al sector y monitorear posibles desplazamientos de la ladera.
El trabajo busca aportar antecedentes técnicos que permitan comprender el comportamiento del suelo y respaldar las decisiones de las autoridades frente a los riesgos que enfrentan las familias del lugar.
La medida se enmarca en las acciones anunciadas por el ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, quien informó la relocalización inmediata de 40 familias que habitan en las zonas consideradas de mayor riesgo.
El georradar permite obtener información sobre las condiciones del subsuelo sin realizar excavaciones. Según explicó César Riquelme, ingeniero del equipo de Proyectos Urbanos de la Seremi de Vivienda y Urbanismo del Biobío, el instrumento se utiliza en la vialidad cercana a la ladera afectada por movimientos.
Las mediciones permiten identificar posibles variaciones en la compactación del terreno y señales asociadas a la presencia de humedad. Estos datos se complementan con otros estudios para contribuir a una evaluación más completa de la situación.
A estas labores se suma un dron topográfico operado por el geógrafo Franco Cuevas, que permite levantar información de la superficie y comparar mediciones para detectar eventuales cambios o desplazamientos del terreno.
De acuerdo con los profesionales a cargo, los registros se actualizan mediante mediciones y controles periódicos, con el objetivo de aportar información para las evaluaciones técnicas y las decisiones que deban adoptar las autoridades.
El seremi de Vivienda y Urbanismo del Biobío, Anselmo Villagra, señaló que el uso de estos equipos forma parte de la incorporación de nuevas tecnologías a las labores del ministerio, con aplicaciones que van desde la planificación urbana hasta el monitoreo de sectores afectados por situaciones de riesgo.
Los antecedentes obtenidos mediante el georradar y el dron complementan las evaluaciones especializadas, pero no reemplazan los estudios geotécnicos necesarios para determinar las condiciones de estabilidad del terreno.
La información recopilada también podría servir de apoyo para futuros diseños de ingeniería que se requieran en el sector, mientras continúan las evaluaciones relacionadas con la seguridad de las familias de Villa El Mirador.







