Como parte del despliegue que mantiene el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) tras el sistema frontal registrado en julio, equipos técnicos continúan recorriendo las tres provincias del Biobío para evaluar en terreno el nivel de daño de las viviendas que presentaron mayores afectaciones.

El proceso se realiza mediante la Ficha 2, instrumento aplicado después del levantamiento de la Ficha Básica de Emergencia (FIBE), y permite determinar técnicamente la condición de los inmuebles identificados preliminarmente como muy afectados o destruidos. A partir de esta evaluación, las viviendas pueden ser clasificadas con daño leve, moderado, mayor o como no reparables.

De acuerdo con la última actualización regional, se han aplicado 324 Fichas 2 y existen 93 pendientes, lo que representa cerca de un 74% de avance. El seremi de Vivienda y Urbanismo del Biobío, Anselmo Villagra, destacó la labor de los equipos y la importancia de contar con información precisa sobre la situación de cada vivienda.

En cuanto al avance territorial, la provincia de Concepción concentra 173 Fichas 2 aplicadas y 22 pendientes. En Arauco se han realizado 134 evaluaciones y quedan 36 por abordar, mientras que en la provincia de Biobío se registran 17 fichas aplicadas y 35 pendientes.

Entre las comunas que presentan una mayor cantidad de evaluaciones realizadas se encuentran Curanilahue, Penco, Concepción y Lota. Los equipos continúan priorizando los sectores que mantienen un mayor número de viviendas pendientes de evaluación, de acuerdo con el universo identificado en cada territorio.

Las visitas permiten complementar la información recogida inicialmente mediante la FIBE y establecer el nivel efectivo de daño de cada inmueble. Según las condiciones de cada caso, los profesionales pueden realizar una evaluación completa al interior de la vivienda o, cuando no es posible acceder, efectuar una apreciación desde el exterior.

Desde la Seremi de Vivienda y Urbanismo indicaron que el despliegue continuará en las tres provincias hasta completar las evaluaciones pendientes. El objetivo es fortalecer el diagnóstico de las viviendas afectadas y disponer de información técnica que permita orientar las siguientes etapas de respuesta habitacional para las familias damnificadas por el sistema frontal.