Cada quince días, los jueves, cinco pacientes viajarán a Perales, en la comuna de Los Ángeles, para recibir atención de la sanadora tradicional mapuche, Herminda Nahuelpi, continuando una prestación que se ha mantenido por 10 años.

Lissette Villamán, encargada del Programa Especial de Salud de los pueblos indígenas (PESPI) en el Servicio de Salud Concepción, explicó que esta prestación está a disposición de quien lo solicite: “Tenemos varios procedimientos y vías de acceso. Presentarse a su establecimiento de salud y pedir hablar con referente de salud intercultural y pedir derivación a agente médico tradicional mapuche; ir a facilitadores interculturales en los hospitales de Coronel, Traumatológico o Guillermo Grant Benavente”.
Cada año, referentes del PESPI y de la Mesa Intercultural, integrada por las diferentes asociaciones de personas pertenecientes a pueblos originarios, que existen en las 8 comunas de la Red Asistencial SSC, deben viajar a la ruca de la Machi Herminda, para renovar el acuerdo de atención: “Se trata de una conversación en la que pedimos siga recibiendo a nuestros usuarios y establecemos las fechas de visita, el costo para los usuarios, tanto de su diagnóstico, como también para su remedio o lawen”, explica Villamán.

Cada viaje se realiza en furgón gestionado por el Programa PESPI y la Mesa de Salud Intercultural, entidad formada por 17 agrupaciones de personas mapuches.
En el último encuentro con Herminda Nahuelpi participó la Dra. e integrante del equipo de Salud Intercultural, Karla Cisternas. “En lo personal, desde nuestra formación como médicos de familia, vemos la salud de manera integral y eso nos permite entender un modelo de salud que es diferente, como es el tradicional mapuche. Entonces abordamos elementos que no son solo biomédicos, sino que psicosociales, espirituales, culturales y eso va muy en línea como se entiende la salud desde la cosmovisión mapuche”.
En cada visita es fundamental la participación de María Olmos Loncopan, representante asociación Raye leufu, de Chiguayante. Ella es la que ingresa en primer lugar a la ruka de la Machi Herminda e informa la llegada, el número de pacientes y solicita el permiso para entrar.
Actualmente más del 60 por ciento de los usuarios y usuarias que solicitan esta prestación no pertenecen al pueblo mapuche y la tendencia va en aumento. Es preciso señalar que al optar por la medicina tradicional no se renuncia a la llamada occidental, ni a los hospitales o centros de salud familiar, sino que se integra una nueva forma de sanación. Por lo mismo, médico y sanadora tradicional dialogan y derivan, generando una complementación y respeto por los sistemas de cuidado y medicina.