El Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil resolvió poner término anticipado a la contrata de cinco integrantes del equipo directivo del Centro de Internación Provisoria y Régimen Cerrado (CIP) de Coronel, en medio de las dificultades que enfrenta el establecimiento.
La medida afecta a quienes se desempeñaban en la Dirección del Centro, Jefatura Técnica, Jefatura Administrativa, Coordinación de la Unidad de Salud y Coordinación de Oferta.
Según informó el organismo, la decisión fue adoptada luego de un análisis realizado por sus direcciones regional y nacional respecto de la gestión del recinto. El Servicio atribuyó las salidas a deficiencias en la gestión regular y continua de las funciones correspondientes a las distintas áreas directivas, situación que, a su juicio, tuvo impacto en el funcionamiento del centro y en el proceso de atención de los adolescentes.
Entre los antecedentes considerados se encuentran supervisiones técnicas realizadas entre fines de 2025 y 2026, una auditoría y el trabajo de una comisión interinstitucional.
De acuerdo con el Servicio, estas instancias detectaron deficiencias en distintos ámbitos del funcionamiento del recinto. Entre ellas se encuentran problemas en el procedimiento de reporte de eventos críticos, debido a que algunas situaciones no habrían sido denunciadas oportunamente o no se habrían activado los mecanismos de reportabilidad correspondientes.
También se detectaron falencias en los registros de stock y administración de bienes, incluyendo medicamentos vinculados a las intervenciones de salud mental de los jóvenes.
En materia de intervención, el organismo informó que no existían registros suficientes de supervisión y análisis de los planes individuales de los adolescentes, mientras que algunas rutinas y actividades programadas no podían ser verificadas o no se ejecutaban de acuerdo con lo planificado.
Las revisiones también consignaron problemas en el control de bodegas e inventarios, además de observaciones relacionadas con seguridad que no habrían sido gestionadas adecuadamente.
La salida de los cinco integrantes del equipo directivo ocurre luego de una serie de situaciones que han puesto al CIP de Coronel bajo atención de las autoridades durante los últimos meses.
En junio, trabajadores del Servicio habían advertido sobre episodios de violencia al interior del establecimiento y señalaron que, según estadísticas internas citadas por ellos, el recinto registraba una alta cantidad de incautaciones de armas hechizas.
Durante septiembre, además, se registró un episodio en que un funcionario fue retenido y agredido al interior del centro, hecho que derivó en una investigación del Ministerio Público y en el anuncio de una querella por parte del Gobierno.
En ese contexto, autoridades de Justicia y del Servicio de Reinserción Social Juvenil habían adoptado otras medidas respecto del funcionamiento del recinto y de algunos adolescentes internados. Entre ellas se informó el traslado de jóvenes a la sección juvenil de Gendarmería en Chillán.
La directora regional (s) del Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil en el Biobío, Tatiana Pedreros, sostuvo que previamente se entregó asesoría y se establecieron plazos para abordar los hallazgos detectados.
“En un centro con adolescentes privados de libertad no hay espacio para controles a medias. La Dirección Regional entregó asesoría, fijó plazos y siguió cada hallazgo. Cuando los hallazgos persistieron, tomamos la decisión que corresponde”, afirmó.
Con el término anticipado de las cinco contratas, la medida alcanza a las principales áreas de conducción del Centro de Internación Provisoria y Régimen Cerrado de Coronel, mientras el Servicio deberá implementar la nueva estructura directiva del establecimiento.







