La Ruta del Itata inició este viernes una nueva etapa en su sistema de cobro de peajes, con la puesta en marcha de la transición hacia el sistema Free Flow, tecnología que permitirá agilizar el tránsito entre las regiones del Biobío y Ñuble.
El proceso comenzó a las 23:00 horas del viernes 14 de agosto y contempla inicialmente una modalidad de transición en el peaje troncal de Agua Amarilla, donde los conductores podrán utilizar su dispositivo TAG, aunque durante esta primera fase todavía deberán detenerse momentáneamente hasta que se levante la barrera.
De esta manera, durante el periodo de marcha blanca convivirán el pago electrónico y el sistema manual, permitiendo que quienes no cuenten con TAG continúen pagando en efectivo mientras los usuarios se adaptan a la nueva modalidad. El sistema de telepeaje permite utilizar dispositivos TAG de distintas concesionarias.
La implementación también considera cambios en los peajes laterales de Nueva Aldea, Acceso a Ránquil, Acceso a Quillón y Rafael, donde se incorporará la modalidad denominada Stop and Go, que permite automatizar el cobro, aunque manteniendo inicialmente la detención del vehículo.
El seremi de Obras Públicas del Biobío, José Piña, destacó que se trata de un paso relevante en la modernización de una ruta estratégica para la conectividad entre ambas regiones. La autoridad explicó que la transición será gradual y que, en una primera etapa, será necesario mantener las barreras debido a los trabajos asociados al retiro y demolición de las actuales casetas de cobro.
El objetivo es que durante el último trimestre de 2026 el peaje Agua Amarilla avance hacia un funcionamiento exclusivamente con TAG y sin necesidad de detener los vehículos, consolidando así el sistema Free Flow. Posteriormente, la modernización se extenderá progresivamente a otros puntos de la Ruta del Itata.







