La reunión por el cable chino entre el Presidente Gabriel Boric y el mandatario electo José Antonio Kast en La Moneda terminó de manera abrupta.
El republicano llegó minutos después de las 8.00 horas a Palacio. Lo hizo junto sus futuros ministros de Hacienda, Cancillería, Justicia, Desarrollo Social y Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange.
El encuentro se preveía extenso, debido a lo complejo de la crisis y que tensó la relación entre el gobierno saliente y la administración entrante. Esto, debido a que en el equipo de Kast han cuestionado las salidas comunicacionales de los ministros de Boric, falta de información y poca claridad sobre el estado del proyecto de China Mobile, y que abrió un flanco diplomático con Estados Unidos.
A las 8.24 horas, sin embargo, el jefe de Estado salió al patio de La Moneda y entregó una declaración a los medios, en la que partió dando cuenta de las materias a tratar en la frustrada cita. “La situación del cable chino, puesto que, ante una tramitación normal de una solicitud de concesión, habíamos recibido amenazas por parte de Estados Unidos, que ya todos conocen. Me parecía prudente, y se lo señalé explícitamente, que una decisión de estas características, dado lo sensible geopolíticamente que era, debía ser conversado entre la administración saliente y la administración entrante”.
“Posteriormente, el día viernes 20 de febrero, de manera intempestiva, nos enteramos de las sanciones que Estados Unidos había impuesto a tres funcionarios de nuestro gobierno, entre ellos el ministro Juan Carlos Muñoz”, recordó.
Y luego agregó: “Ese mismo día, estando en Rapa Nui, en actividades de trabajo en la isla, traté de comunicarme insistentemente con el presidente electo, José Antonio Kast. Desgraciadamente, eso, no por motivos de comunicación, sino por falta de voluntad de la contraparte, no fue posible”.
“Acá, por parte de nuestro gobierno, y quiero ser muy claro en esto, siempre ha existido la voluntad de que este traspaso sea impecable, entregando en todo momento toda la información para cumplir con una tradición de Estado, que es que las políticas en Chile, en particular las relativas a las relaciones internacionales, pero también muchas otras, tienen continuidad”, dijo.
Tras esto, apuntó: “Desgraciadamente, el presidente electo ha llegado a esta reunión exigiéndome que me retracte de los dichos de que yo le había informado respecto de esta situación, antes, y como eso es falso, y no lo voy a hacer, decidió que las siguientes bilaterales no sucedieran”.
Esto, luego que ayer, en una entrevista con Mega, el Mandatario afirmó que había conversado sobre el cable chino con su sucesor semanas antes de que estallara la polémica. Esos dichos de la máxima autoridad fueron desmentidos en la misma jornada por el futuro ministro del Interior, Claudio Alvarado.







