Tras años de espera, el proyecto del Puente Amdel ingresó este martes al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), dando inicio formal a la tramitación ambiental de una de las iniciativas de conectividad más importantes proyectadas para el interior de la Región del Biobío.

La iniciativa contempla una inversión estimada de US$107 millones y considera la construcción de un viaducto de aproximadamente 1,2 kilómetros sobre el río Biobío, además de sus accesos y obras viales complementarias en las comunas de Santa Juana y Hualqui. El puente estará ubicado al oriente de las localidades de Talcamávida y Santa Juana y permitirá establecer una nueva conexión entre ambas comunas.

El proyecto busca mejorar la conectividad del secano interior del Biobío y fortalecer la integración territorial entre las comunas que conforman la Asociación Amdel: San Rosendo, Laja, Cabrero, Yumbel, Hualqui y Santa Juana. La nueva infraestructura apunta además a facilitar el traslado de productos, potenciar las rutas productivas y mejorar la conexión entre las zonas interiores de la región y la intercomuna Concepción-Talcahuano.

El ingreso del Estudio de Impacto Ambiental marca el inicio de una nueva etapa para una obra que lleva varios años en planificación. La propuesta considera, además del viaducto, intervenciones destinadas a conectar el nuevo puente con la red vial existente y mejorar los flujos de tránsito en ambos lados del río Biobío. El seremi del MOP, José Piña, destacó que “el Puente Amdel se viene a constituir en un eje central, generando toda una conexión en red y potenciando decisivamente el eje estratégico de la Costanera Norte”.

Agregó que la obra “marcará un antes y un después para la conectividad de las provincias de Concepción y de Biobío”, subrayando su efecto en la articulación de territorios productivos del interior provincial.

“Será una columna vertebral para el desarrollo productivo de comunas como Cabrero, Yumbel y Laja”, afirmó.

Con la presentación ante el SEIA, el proyecto deberá avanzar ahora por las distintas etapas de evaluación ambiental antes de obtener las autorizaciones necesarias para continuar hacia su ejecución. Su eventual concreción permitiría generar una nueva alternativa de conectividad transversal en la región y reducir las dificultades de desplazamiento que actualmente enfrentan las comunas del área interior.