La iniciativa, que comenzó en Lota, fue extendida al principal recinto hospitalario de la región para fortalecer la atención temprana de pacientes con dificultades visuales.

El Programa de Baja Visión, implementado inicialmente en el Hospital de Lota en 2022, ha consolidado su crecimiento tras su incorporación durante 2025 en el Hospital Guillermo Grant Benavente. Esta expansión permitió aumentar la cobertura dentro de la red del Servicio de Salud Concepción, beneficiando a más de 700 personas desde su puesta en marcha.

La iniciativa busca atender de manera oportuna a niños, niñas y adultos con retrasos en el desarrollo visual o diagnóstico de baja visión, evitando que deban esperar su ingreso al sistema escolar para recibir apoyo especializado. Según explicó la oftalmóloga infantil Cecilia Campos, el foco está en potenciar al máximo el remanente visual de los pacientes desde etapas tempranas, aprovechando la capacidad de adaptación del cerebro.

El programa funciona bajo un enfoque multidisciplinario, con un equipo especializado en baja visión que trabaja directamente con los pacientes y sus familias. En este proceso, el rol del entorno cercano es clave, ya que son los cuidadores quienes continúan la estimulación visual a través de actividades cotidianas, principalmente mediante el juego.

Experiencias como la de Jonthan y Elías reflejan los avances que puede generar esta intervención. Los gemelos, diagnosticados con albinismo, ingresaron hace tres años al programa en el Hospital de Lota, donde iniciaron su tratamiento y recibieron lentes con filtro. Desde entonces, su familia ha observado mejoras en su capacidad de enfoque y desplazamiento, lo que ha favorecido su desarrollo diario.

Otro caso es el de Emily, quien fue incorporada al programa a los tres meses de vida tras detectarse un coloboma de iris. Su madre advirtió tempranamente la condición, lo que permitió iniciar un tratamiento oportuno que ha contribuido positivamente a su evolución.

Desde el equipo médico advierten que las brechas en inclusión siguen siendo significativas: más de la mitad de las personas con baja visión se encuentran fuera del mundo laboral, mientras que solo una minoría completa su educación formal. En ese contexto, recalcan la importancia de fortalecer la intervención en la infancia para mejorar las oportunidades futuras.

Actualmente, tanto el Hospital de Lota como el Hospital Guillermo Grant Benavente son los únicos recintos públicos del país que cuentan con este modelo de atención, orientado a ampliar el acceso y mejorar la calidad de vida de quienes viven con baja visión.