El Presidente Gabriel Boric encabezó en el Palacio de La Moneda la ceremonia de promulgación que crea el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados.

“Al promulgar la ley de Chile Cuida, quiero reconocer a todas las personas, principalmente mujeres, que cuida en el país, que están en todas partes, en todas partes, y muchas veces no se ven, pero ahí están y nos sostienen. A la madre que lleva a su hijo con una discapacidad a su terapia, muchas veces incluso viajando horas. A la mujer que está de punto fijo en su casa atendiendo a un familiar enfermo. A la abuela que cocina, que lava, que hace aseo, que cría a sus nietos para que las madres puedan salir a trabajar”, destacó el mandatario.

Desde el gobierno destacaron que históricamente los cuidados han sido realizados principalmente por las familias, y dentro de éstas por las mujeres, de manera invisibilizada y subestimada. Al respecto, el Presidente Gabriel Boric recordó que “todavía hay muchos que no dimensionan cómo cuidar es trabajar y cómo ese trabajo sostiene también el trabajo del resto. Y cómo cuando por cualquier motivo falla la red de cuidados, se desmorona o tiembla todo el sistema de la vida social. Cuando tenemos un niño o una niña chica y no hay con quién dejarlo en febrero porque la sala cuna o el jardín cerró y tengo que ir a trabajar”.

La Ley Chile Cuida contempla el reconocimiento del derecho al cuidado para todas las personas. Incluye el derecho a cuidar, ser cuidado y al autocuidado, que se garantizará gradualmente a las personas que requieran recibir cuidados y a las personas cuidadoras, sean remuneradas o no remuneradas. Reconoce que el trabajo de cuidados no remunerado cumple una función social y familiar que contribuye al desarrollo económico y social del país. Establece el deber del Estado de contar con una oferta adecuada, necesaria y suficiente en materia de apoyos a las labores de cuidado.

Además, la política crea el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados (SNAC), un modelo de gestión y coordinación intersectorial que articula instituciones, programas, acciones y demás instrumentos destinados a los apoyos y cuidados. Conectará al Estado con las familias, comunidades y privados. Deberá planificar y coordinar la oferta: establecer gradual y progresivamente la provisión de nuevos programas; supervisar los programas y servicios de apoyos y cuidados públicos, privados y comunitarios; evaluar programas públicos; y adoptar medidas para promover la autonomía y vida independiente.