La planta de procesamiento de salmones de Camanchaca en Tomé aumentó su dotación de 754 trabajadores en junio a 1.161 en octubre, lo que representa un crecimiento del 54% y la incorporación de 407 personas durante ese periodo.
El incremento se produce en un contexto complejo para el mercado laboral regional. Según los antecedentes entregados por la compañía, la operación alcanzó su máxima capacidad productiva durante la actual temporada, coincidiendo con una tasa de desocupación del 10,7% en el Biobío para el trimestre junio-agosto de 2026.
La situación fue abordada durante una visita del delegado presidencial regional, Julio Anativia, y la seremi del Trabajo y Previsión Social, Camila Álvarez, quienes recorrieron las instalaciones para conocer los procesos productivos y el impacto de la actividad en el empleo local. La visita se enmarcó en el Plan Chile Despega, iniciativa gubernamental orientada a impulsar la actividad económica y la generación de puestos de trabajo.
De acuerdo con cifras de la empresa, 1.062 trabajadores de la planta residen en Tomé, equivalente a cerca del 91% de su personal. La operación también genera demanda para empresas proveedoras y servicios asociados al transporte, la logística y la alimentación, además de emplear a personas de otras comunas del Gran Concepción.
El aumento de la dotación está vinculado al periodo de mayor actividad productiva y a la incorporación de nuevos equipos, una quinta línea de procesamiento y un túnel de congelación, según explicó Jorge Vergara, gerente de Procesos de Salmones de Camanchaca. La compañía cuenta con instalaciones en la Región del Biobío y exporta sus productos a mercados internacionales.
Durante la visita, la seremi del Trabajo destacó la importancia del empleo formal generado por la industria y su contribución a la participación laboral femenina. La autoridad también planteó que la existencia de puestos de trabajo en comunas como Tomé puede facilitar que sus habitantes trabajen cerca de sus hogares, sin necesidad de trasladarse diariamente hacia otros centros urbanos.
La actividad salmonera tiene presencia en distintas etapas de la cadena productiva del Biobío, desde la producción de ovas y el desarrollo genético en Polcura, comuna de Tucapel, hasta el procesamiento en Tomé y el envío de productos al extranjero. Aunque el cultivo se concentra principalmente en las regiones de Los Lagos y Aysén, la región cumple un papel en el procesamiento, la logística y la exportación.
Según los datos proporcionados por la empresa, más del 60% de su producción se exporta a través de los puertos de San Vicente, Coronel y Lirquén. Durante la temporada actual, la operación moviliza alrededor de 38 camiones diarios hacia esos terminales. Los envíos de salmón congelado acumulaban 11.595 toneladas a través de esos puertos, mientras que los productos frescos destinados principalmente a Estados Unidos se transportan por vía aérea.







