La ministra Ximena Aguilera entregó detalles ante la Cámara de Diputados de cómo el país se enfrenta ante la posible llegada del subclado K de la gripe H3N2, la que ya se encuentra en Perú.

En la Comisión de Salud de la Cámara Baja, Aguilera señaló que el virus en cuestión es un patógeno que circula durante el año y que genera brotes estacionales, principalmente en otoño y primavera, con circulación en zonas de clima templado.
En esa línea, Aguilera detalló que “dentro de lo que está sucediendo a nivel, particularmente del hemisferio norte y ya se está extendiendo al sur, es el surgimiento de un nuevo subclado, que en el fondo, es un nuevo subtipo del H3N2”.

“Tuvo una pequeña variación, y eso es suficientemente distinto para que se produzca una situación de alerta, porque esos cambios antigénicos pueden afectar la transmisibilidad, la evasión inmune y raramente, pero potencialmente, la gravedad de la enfermedad”, agregó la titular de Salud.

En esa línea, afirmó que la nueva variante del subclado K, “produce evasión de la respuesta inmune, por lo tanto, un brote más grande, no necesariamente con cuadros más graves, pero más grande”.
En su exposición, Aguilera detalló que el nuevo subclado K se ha detectado en más de 34 países de forma creciente.

“Lo importante de este subclado es que se suele asociar que está produciendo un brote temprano, con una magnitud que está afectando, en el caso europeo, los sistemas de salud y que puede ser particularmente grave en las personas mayores”, agregó.
Frente a lo anterior, la ministra de Salud, aseveró que la vacuna usaba en el hemisferio norte “no calza” con el subclado K, no obstante, sigue siendo efectiva.

“En el caso del hemisferio sur, nosotros afortunadamente para la vacuna que vamos a aplicar viene con una cepa H3N2 que es de Singapur, que sí reaccionaría contra este subclado. O sea, que vamos a tener un mejor calce nosotros acá que el hemisferio norte”, anunció la ministra.

En línea con el riesgo de la influenza, Aguilera señaló que los grupos de mayor riesgo son los adultos mayores sobre los 65 años, con especial énfasis cuando el virus circulante es el H3N2; los niños menores de dos años, las mujeres embarazadas y en período de postparto, las personas con enfermedades crónicas, hepáticas y pulmonares, además de los inmunodeprimidas y las personas obesas.