Con un ambiente festivo en la Plaza de la Independencia de Concepción, este miércoles, se realizó la inauguración del Bibliomóvil Regional del Biobío, hito que marca un nuevo impulso al acceso descentralizado al libro y la lectura. La actividad contó con la participación de Paloma Zúñiga, seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio; Alejandro Astete, director regional del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural (Serpat) Biobío y Yesenia Mendoza, coordinadora regional de Bibliotecas Públicas (Serpat).

Chile es un referente internacional en bibliotecas móviles, con una trayectoria que se remonta a fines de los años 60 —durante el gobierno del presidente Eduardo Frei Montalva— y que se fortalece con iniciativas como el Día del Bibliomóvil, impulsado por el Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas. En esa línea, esta nueva etapa del Serpat busca robustecer la Red de Bibliomóviles del país, que actualmente suma 53 servicios activos, la mayoría con administración municipal.

El nuevo Bibliomóvil del Biobío forma parte de la flota nacional inaugurada el 16 de enero en la Plaza de la Constitución, iniciativa que permite contar con un vehículo de última generación en cada región. Cada territorio seleccionó el modelo más adecuado según su geografía y clima, asegurando un servicio preparado para distintas condiciones de ruta.

Durante la ceremonia, se realizó el tradicional corte de cinta, dando inicio simbólico a una etapa que permitirá acercar libros, mediación lectora y actividades a diversas localidades. El bibliomóvil operará con rutas previamente definidas, con sectores, días y horarios establecidos, ampliando la cobertura territorial durante 2026.

La nueva flota incorpora: autonomía energética, con paneles fotovoltaicos y baterías para operar hasta ocho horas sin conexión eléctrica externa; accesibilidad universal, equipado con rampas plegables para facilitar el acceso de personas con movilidad reducida; capacidad y confort, puesto que puede transportar hasta 2.000 publicaciones, además de climatización, espacios para el equipo de trabajo y conectividad para la comunidad.

La colección inicial considera títulos para todas las edades e intereses: literatura infantil y juvenil, narrativa gráfica, poesía chilena, manuales y textos informativos. Se suma un énfasis en patrimonio natural, flora y fauna, y memoria de pueblos originarios, además de materiales de mediación lectora, como sets de láminas para kamishibai.