obra clave para fortalecer la eficiencia hídrica en el Biobío
La Comisión Nacional de Riego y la Asociación de Canalistas del Laja presentaron una infraestructura renovada que beneficiará a 142 usuarios y más de 2.500 hectáreas agrícolas del valle.
El sector Santa Fe fue escenario de la inauguración del mejoramiento del Canal Laja, una obra impulsada por la Comisión Nacional de Riego (CNR) del Ministerio de Agricultura junto a la Asociación de Canalistas del Laja (ACL). El proyecto, considerado emblemático para la infraestructura hídrica regional, permitirá optimizar el traslado de aguas provenientes del Lago Laja hacia las zonas agrícolas del valle, beneficiando directamente a 142 regantes y una superficie potencial cercana a 2.574 hectáreas.
Con una inversión superior a los $927 millones, financiada en un 82% mediante la Ley de Riego, la iniciativa contempló la intervención de más de dos kilómetros del canal. Estos trabajos permitirán mejorar su capacidad de conducción y disminuir las pérdidas por infiltración, en una zona donde la disponibilidad de recursos hídricos se ha vuelto un desafío creciente producto de las sequías y el cambio climático.
Durante la ceremonia, la CNR reafirmó su compromiso con promover proyectos de alto impacto que aseguren el abastecimiento de agua para la agricultura familiar campesina, considerada un pilar clave para el desarrollo económico y social del Biobío. El coordinador regional de la institución, Iván Cárcamo, destacó que se continuará impulsando “proyectos con soluciones concretas, que aporten resiliencia hídrica y una mejor calidad de vida para miles de familias rurales”.
La actividad contó también con la presencia de la Seremi de Agricultura, Pamela Gatti, y del presidente de la Asociación de Canalistas del Laja, Germán Hermosilla. Este último valoró la ejecución de las obras, señalando que representan “una gran oportunidad y ayuda para los regantes del Canal Santa Fe La Puntilla, quienes podrán tener agua durante la época estival”. Gatti, en tanto, subrayó que como Gobierno se ha trabajado “de manera estrecha con las y los agricultores y sus organizaciones, porque este tipo de obras mejoran no solo la eficiencia en el uso del agua, sino también la calidad de vida de cientos de familias”.
La iniciativa marca un avance significativo para las comunidades agrícolas del Biobío, que ven en este proyecto no solo una mejora en su infraestructura hídrica, sino también una oportunidad para fortalecer el desarrollo rural y proyectar un futuro más resiliente en torno al agua, la tierra y el trabajo campesino.






