La iniciativa considera un trabajo de cinco años en 10 establecimientos del SLEP Puelche, combinando mentoría docente, fortalecimiento directivo y articulación territorial para mejorar los aprendizajes en contextos rurales.
Un nuevo proceso de acompañamiento educativo comenzará este año en la zona cordillerana de la Región del Biobío, donde la organización Impulso Docente trabajará junto a 10 establecimientos dependientes del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Puelche. La intervención se proyecta a cinco años y tiene como propósito fortalecer las trayectorias educativas de estudiantes en territorios marcados por la ruralidad y la vulnerabilidad.
La propuesta contempla una estrategia integral que articula distintas líneas de acción, entre ellas la mentoría pedagógica, el fortalecimiento del liderazgo en equipos directivos y la implementación del programa “Impulso Mentor”. A ello se suma el acompañamiento en la instalación del nuevo sistema de educación pública, en coordinación con diversas organizaciones que participan del fortalecimiento educativo en el territorio.
El enfoque de la iniciativa apunta a generar capacidades sostenibles dentro de las propias comunidades escolares, promoviendo la colaboración entre docentes, directivos y actores locales. De esta forma, se busca que las mejoras se integren a la gestión cotidiana de los establecimientos y respondan a las particularidades de cada contexto.
El trabajo se desarrollará en establecimientos de las comunas de Mulchén, Santa Bárbara y Quilleco, incluyendo liceos y escuelas básicas que formarán parte de este proceso de acompañamiento. La selección considera diversidad de contextos educativos, con el objetivo de abordar desafíos propios de zonas rurales y cordilleranas.
Desde Impulso Docente destacan que la clave de este tipo de intervenciones no radica únicamente en la implementación de programas, sino en la instalación de prácticas y capacidades que permanezcan en el tiempo. En esa línea, el proyecto cuenta con el respaldo de Fundación MC, desde donde se enfatiza la importancia de un trabajo articulado y sostenido para lograr mejoras significativas en los aprendizajes.
En términos de resultados, experiencias previas de mentoría docente han evidenciado avances relevantes en el aula, como el aumento del tiempo efectivo de aprendizaje de los estudiantes. Este tipo de acompañamiento también se vincula con mejoras medibles en rendimiento académico, en línea con evidencia internacional.
El desarrollo de estas iniciativas cobra especial relevancia en el actual escenario del sistema educativo chileno, marcado por la salida anticipada de docentes, especialmente en los primeros años de ejercicio. Factores como el desgaste profesional y la falta de apoyo han incidido en esta tendencia, lo que refuerza la necesidad de estrategias que fortalezcan el acompañamiento y la retención de profesores.
Con este proyecto, la organización busca consolidar prácticas como la observación de clases, la retroalimentación entre pares y la instalación de una cultura de mejora continua en las escuelas. Así, la mentoría docente se posiciona como una herramienta concreta para fortalecer la enseñanza, mejorar los aprendizajes y robustecer los equipos educativos en contextos desafiantes.







