El transporte público del Gran Concepción comenzó una nueva etapa de implementación del sistema de pago electrónico, con la instalación de los primeros validadores en buses que circulan por la zona.

Los dispositivos permitirán a los pasajeros pagar sus viajes mediante distintas modalidades, entre ellas una tarjeta de transporte, códigos QR desde el teléfono celular y tarjetas bancarias. El sistema también contempla el uso de la Tarjeta Nacional Estudiantil (TNE) y la tarjeta destinada a personas mayores, manteniendo los beneficios tarifarios asociados a cada grupo.

Durante esta primera fase, los validadores permanecerán sin funcionamiento mientras continúa la instalación del equipamiento y la preparación del sistema. El despliegue considera a más de 1.800 buses del transporte público del Gran Concepción.

La transición hacia el nuevo mecanismo de pago contempla una etapa de convivencia entre el efectivo y los medios electrónicos. De acuerdo con el cronograma informado, la marcha blanca comenzará el 1 de diciembre de 2026 y se extenderá durante los meses de diciembre, enero y febrero. En ese período los pasajeros podrán continuar utilizando dinero en efectivo mientras se familiarizan con las nuevas alternativas.

A partir del 1 de marzo de 2027, el sistema avanzará a su etapa de funcionamiento completo, con el pago electrónico como modalidad de recaudo en los servicios incorporados al sistema. La implementación abarcará distintas comunas del Gran Concepción y localidades asociadas a la red de transporte.

La tarjeta propia del sistema tendrá un valor de $1.550 y se contempla la habilitación de puntos de venta y recarga. También estará disponible el pago mediante la aplicación asociada al sistema, utilizando códigos QR, además de tarjetas de crédito y débito bajo las modalidades definidas para el nuevo recaudo.

En paralelo, el Ministerio de Transportes prepara un esquema de fiscalización para enfrentar la evasión. En la Región del Biobío se contempla inicialmente controlar alrededor de 200 buses mensuales, mediante el trabajo de 19 inspectores, con ajustes posteriores según los resultados de esta primera etapa.

El cambio implicará dejar progresivamente atrás el pago exclusivamente en efectivo que actualmente utilizan los pasajeros y avanzar hacia un sistema de recaudo electrónico que será implementado de manera gradual durante los próximos meses.