El gas licuado experimentaría un alza cercana al 10% a partir de abril, según proyecciones del mercado. La estimación fue entregada por la empresa Abastible, en medio de la volatilidad internacional que afecta a los combustibles.
El ajuste sería significativamente menor en comparación con el diésel y las gasolinas. Según la compañía, el incremento responde tanto al aumento del precio del gas como a mayores costos de transporte.
Esto último, influido directamente por el alza en diésel y gasolinas a nivel global. En ese contexto, se indicó que el diésel ha subido entre 50% y 60%, mientras que las gasolinas cerca de un 30%. Estas cifras contrastan con el aumento proyectado para el gas licuado, que sería más acotado.
Uno de los factores clave es que Chile importa cerca del 90% del gas licuado que consume. El precio se define principalmente por referencias internacionales como el índice Mont Belvieu de Estados Unidos.
Desde la empresa destacaron que los altos niveles de inventario en ese país han ayudado a contener las alzas. Sin embargo, el conflicto en Medio Oriente mantiene presión sobre los mercados energéticos globales.
Pese a ello, el gas licuado ha mostrado mayor estabilidad en comparación con otros combustibles. En materia de abastecimiento, la compañía aseguró que el suministro está garantizado. Esto, gracias a contratos, capacidad de almacenamiento y una red logística flexible.







