Con un fuerte énfasis en la prevención desde el hogar y la participación comunitaria, vecinas y vecinos del Barrio El Santo participaron de una reunión y recorrido territorial en torno al “Plan de Prevención de Incendios Forestales”, iniciativa del Programa Quiero Mi Barrio en alianza con Senapred, que busca reducir los riesgos de desastres en uno de los sectores con mayor exposición a incendios forestales en la comuna de Tomé.

El encuentro, que también contó con el apoyo de profesionales de Conaf, tuvo como eje central un recorrido por el territorio, instancia clave para informar y reforzar las medidas que forman parte de la estrategia de reducción del riesgo de incendios forestales, especialmente en zonas de interfaz urbano-rural, donde viviendas colindan con vegetación nativa, matorrales y plantaciones forestales.

Durante la actividad se entregaron recomendaciones prácticas para una vivienda y entorno más seguros. Esta línea de trabajo responde a un diagnóstico nacional del programa Quiero Mi Barrio y Pequeñas Localidades, que identifica que el 88% de los barrios y el 84% de las localidades intervenidas se ubican en zonas con probabilidad media, alta o muy alta de incendio forestal, lo que refuerza la urgencia de actuar de manera anticipada.

Alejandro Sandoval, director regional de Senapred, explicó que “estamos trabajando con nuestros profesionales para colaborar en fortalecer el concepto de cultura preventiva, con el objetivo de generar un barrio más resiliente. Con la Seremi de Vivienda hemos acordado un plan de capacitación para los funcionarios de Quiero Mi Barrio, al igual que con el Programa Pequeña Localidades, y poder transferir nuestros programas de prevención que son el Plan Familia Preparada y el taller de Microzonificación de Riesgos y Recursos que son dos herramientas básicas que tiene Senapred”.

La jornada incluyó además una actividad lúdica dirigida a niños y niñas, reconociendo el rol del grupo familiar completo en la construcción de una cultura preventiva.

El Barrio El Santo, con 1.759 habitantes y 575 viviendas, se emplaza mayoritariamente en sectores altos del cerro, abarcando los sectores 2, 3 y 4. Su localización, sumada a pendientes pronunciadas, accesos limitados y cercanía a áreas vegetacionales, lo convierte en un territorio altamente vulnerable frente a incendios forestales.