Enjoy presentó ante la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ) una solicitud de renuncia anticipada al permiso de operación del Casino Gran Los Ángeles, según informó la compañía mediante un hecho esencial enviado a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).

El permiso actualmente vigente fue renovado en 2022 y tiene una duración de 15 años contados desde el 30 de julio de 2023, por lo que su fecha de término estaba fijada para el 30 de julio de 2038. La sociedad operadora había comprometido una oferta económica garantizada de 22.532 UF anuales, además de un impuesto equivalente al 20% sobre los ingresos por juego, descontado el IVA.

La decisión de solicitar la salida anticipada fue adoptada en una junta extraordinaria de accionistas de Casino Gran Los Ángeles S.A. y posteriormente comunicada por Enjoy a la CMF. La petición, sin embargo, todavía debe ser evaluada y resuelta por el Consejo Resolutivo de la Superintendencia de Casinos de Juego, por lo que no implica el término inmediato de las operaciones.

De acuerdo con lo informado por la empresa, en caso de que la solicitud sea aprobada, la renuncia se hará efectiva tres años después de la publicación en el Diario Oficial de la resolución exenta que la autorice. Durante ese período, Casino Gran Los Ángeles S.A. continuará funcionando y deberá cumplir con sus obligaciones legales y reglamentarias, incluido el pago de la oferta económica comprometida.

La solicitud se produce en medio del proceso de reestructuración que ha experimentado Enjoy durante los últimos años. La compañía atravesó dos procesos de reorganización judicial y, como parte del segundo acuerdo, concretado en 2024, se desprendió de buena parte de sus activos y operaciones. Actualmente, la compañía mantiene la operación de los casinos de Los Ángeles y San Antonio, mientras otros establecimientos quedaron bajo la estructura de Casinos de Chile.

La eventual salida del casino angelino se suma a las renuncias que Enjoy ya concretó en Coquimbo, Pucón y Viña del Mar, las que fueron autorizadas previamente por el organismo regulador. En esos casos, la normativa también contempla un período de tres años antes de que la renuncia se haga efectiva, permitiendo mantener la continuidad de las operaciones durante ese lapso.

Por ahora, el Casino de Los Ángeles continuará operando con normalidad, mientras la Superintendencia de Casinos de Juego analiza los antecedentes presentados por la sociedad. El eventual término de la concesión, por tanto, dependerá de la resolución que adopte el Consejo Resolutivo del organismo.