El Juzgado de Garantía de Coronel, decretó las medidas para los tres formalizados por su presunta responsabilidad en el naufragio de la lancha Bruma, hecho ocurrido el 30 de marzo de 2025 donde murieron siete pescadores.
En concreto, el capitán Roberto Mansilla y los tripulantes Luis Macaya y Jaime Sandoval quedan con firma quincenal, arraigo nacional y la prohibición de comunicarse entre ellos y con la empresa.

El juez, quien además estableció un plazo de 120 días para la investigación, consideró que no existen pruebas suficientes de que la empresa Blumar, a cargo de la embarcación Cobra, tenga un sistema de prevención deficiente, desestimando otras medidas.
Acerca de esto último, el Tribunal rechazó la cautelar solicitada para la persona jurídica Blumar, que era de supervisión para hacerle ajustes a su manual de riesgo.

El abogado defensor de los imputados, Alejandro Espinoza, destacó que “hay dos aspectos aquí que son muy relevantes. El Ministerio Público no pudo justificar absolutamente ninguna falta o infracción reglamentaria a la tripulación del Cobra. No pudo indicar fácticamente, en concreto, qué hicieron mal o qué omitieron a sus deberes los tripulantes del Cobra que hubiera tenido relación con este accidente”.
“Y segundo, respecto a la compañía, como lo dijo el magistrado, el modelo que integran no solo formalmente el documento, que se llama modelo, sino todas las medidas que tenía tomada la compañía para prevenir este tipo de accidente, a nuestro entender, y así entendemos que lo estimó el tribunal, son adecuados y por tanto fue rechazada la medida cautelar solicitada por el Ministerio Público”, agregó.

Finalmente, consideró que “no hay ninguna conducta dolosa, no hay intención. Esto es un accidente y en este accidente no hay responsabilidad de los tripulantes del Cobra que fueron formalizados”.

En tanto, el abogado querellante, Rafael Poblete, respecto a si insistirán en una cautelar más gravosa ante la Corte de Apelaciones, señaló: “Tenemos que conocer el texto íntegro de la sentencia; sería imprudente de nuestra parte decir que vamos a apelar sin conocer el texto de la sentencia, pero ciertamente es la alternativa que parece más evidente en este momento”.

“Esperamos convencer a la Corte de que, con los antecedentes que existen, debiera otorgarse, atendida la gravedad del hecho, una medida cautelar de mayor intensidad“, complementó.