La Región del Biobío está entre las siete regiones del país incluidas en la declaración de Emergencia Climática Preventiva decretada por el Gobierno ante el pronóstico de un sistema frontal que podría provocar lluvias intensas, granizadas, fuertes rachas de viento y remociones en masa durante los próximos días.
La medida comenzará a regir este domingo 18 de octubre y se extenderá hasta el viernes 23, abarcando desde Coquimbo hasta Biobío. La decisión se adoptó a partir de los antecedentes técnicos del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) y de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC).
La declaración busca anticipar los efectos del evento meteorológico, facilitar la disponibilidad de recursos y reforzar la coordinación entre los organismos públicos ante posibles emergencias. Entre los riesgos identificados se encuentran anegamientos urbanos, crecidas de cauces, desbordes de canales y deslizamientos de tierra.
Además del Biobío, las regiones consideradas son Coquimbo, Valparaíso, Metropolitana, O’Higgins, Maule y Ñuble.
Como parte de la preparación, las autoridades solicitaron a los municipios del territorio comprendido en la declaración activar sus respectivos Comités para la Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid), con el propósito de identificar puntos críticos y coordinar acciones antes de la llegada del sistema frontal.
En el ámbito educacional, el decreto contempla que las autoridades regionales evalúen una eventual suspensión de clases, de acuerdo con las condiciones meteorológicas y los riesgos particulares de cada territorio. La medida no implica una interrupción automática de las actividades escolares.
El escenario previsto también considera la posibilidad de tormentas eléctricas y granizos, por lo que las autoridades llamaron a la población a mantenerse informada a través de los canales oficiales y seguir las instrucciones de los organismos de emergencia.
La declaración preventiva busca reducir el impacto que las condiciones meteorológicas puedan tener sobre las personas, las viviendas y la infraestructura, además de facilitar una respuesta coordinada ante eventuales afectaciones en las comunas del Biobío.







