Los hermanos Antihuén Santi fueron condenados por el homicidio calificado de tres carabineros, ocurrido el 27 de abril de 2024 en Antiquina, a la altura del kilómetro 25 de la ruta P-72S, la cual une Cañete con Tirúa.

El Tribunal Oral de Cañete entregó el veredicto por el juicio en contra de cuatro comuneros mapuches, acusados también de robo con violencia, incendio y porte de arma.

Jefferson Antihuén fue condenado como autor de homicidio frustrado, robo con intimidación, tenencia ilegal de arma de fuego y receptación.
Por su parte, Tomás Antihuén también fue condenado por arrojar elementos incendiarios, atentado contra la autoridad y daños calificados por lanzamiento de molotov en Cañete, el 15 de julio de 2020.

Nicolás Rivas, en tanto, fue condenado en su calidad de autor “colaborador”.

Los hermanos asistieron a la audiencia en modalidad telemática, conectados desde el Complejo Penitenciario Biobío, cárcel en la que cumplen prisión preventiva. Su amigo, Nicolás Rivas Paillao, condenado como autor colaborador, se reportó enfermo en el penal y no se presentó en la audiencia.
La Fiscalía está solicitando penas de presidio perpetuo calificado para los cuatro ahora condenados.

Los funcionarios de la 4° Comisaría de Carabineros de Los Álamos fueron emboscados, baleados y quemados.
El último de los acusados en ser apresado fue Tomás Antihuen. Estuvo ocho meses prófugo y lo detuvieron en marzo del año pasado, a 10 kilómetros del lugar del crimen. Se ocultaba en un domicilio del sector Lleu Lleu y se le incautó la subametralladora Uzi que fue arrebatada al carabinero Arévalo.

Sus hermanos permanecen en prisión preventiva desde el 31 de julio de 2024, tras ser detenidos dos días antes en un operativo que Tomás Antihuen logró eludir.