La Contraloría Regional del Biobío emitió un informe que ordena a la Secretaría Regional Ministerial de las Culturas, las Artes y el Patrimonio del Biobío, la instrucción inmediata de un sumario administrativo tras detectar desórdenes financieros que ascienden a los $12.000 millones de pesos.
El informe de control externo desglosa la cifra en dos grandes bloques que evidencian la falta de control interno:
-$8.859 millones en Rendiciones Pendientes: El 51% de estos fondos proviene de periodos anteriores a 2024. Se trata de dinero transferido que nunca fue rendido ni recuperado, quedando en una suerte de «limbo» contable que afecta directamente la liquidez del servicio.
-$3.117 millones en Garantías sin Acreditar: El organismo detectó un saldo histórico acumulado en cuentas de garantía de proyectos anteriores sin respaldo documental. No existe análisis que permita determinar el origen de este dinero, lo que imposibilita saber si estas cauciones deben ser devueltas o ejecutadas a favor del Fisco.
Además, se enumeran distintas irregularidades:
-Se evidenciaron 6 iniciativas, que totalizan gastos por un monto de $79.646.935, los cuales carecían de respaldo, no contaban con informes de actividades, los documentos de respaldo no eran tributarios, entre otros aspectos, situación que no permite dar certeza de la correcta y efectiva ejecución de los gastos.
-Se verificó que la SEREMI del Biobío administra el control de las transferencias y rendiciones de los proyectos de manera manual mediante una planilla Excel que no contiene la información completa ni actualizada.
-Se determinaron diversas debilidades en el proceso de revisión de las rendiciones relacionadas con la omisión y/o dilación en la notificación por parte de la SEREMI; incumplimiento de plazos en la entrega de informes de avance y finales.
Ahora la institución deberá: en 15 días hábiles iniciar el sumario administrativo y determinar las responsabilidades de los funcionarios implicados y en 60 días hábiles regularizar la contabilidad ante el Sistema de Contabilidad General de la Nación.
Por su parte, desde la Subsecretaría de las Culturas y las Artes aseguran que el procedimiento forma parte de la normalidad de los procesos.
“Este procedimiento forma parte de los procesos habituales de fiscalización de los organismos públicos. Como instituciones del Estado siempre estamos disponibles para entregar toda la información que se nos solicite desde el ente contralor con total transparencia y responsabilidad institucional. Respecto del informe, se han subsanado todas las observaciones hechas y se iniciaron los procesos sumarios en los casos que ordenó la Contraloría”.







