El Tribunal Oral en lo Penal de Cañete dio a conocer este lunes las condenas contra 18 personas vinculadas al ataque perpetrado contra la familia Grollmus y la destrucción de su histórico molino, ocurrido el 29 de agosto de 2022 en la comuna de Contulmo.

Las penas más elevadas recayeron en cinco integrantes vinculados a la Resistencia Mapuche Lafkenche (RML): Federico Astete Catrileo, Gerson Luengo Navarrete, Javier Mariñán Millahual, Domingo Mariñán Millahual y José Melgarejo Calbullanca. Cada uno recibió condenas que, en conjunto, superan los 80 años de presidio.

De acuerdo con la sentencia, los condenados fueron responsabilizados por delitos que incluyen homicidios calificados frustrados, incendio, robo con violencia y porte ilegal de armas y municiones. Un segundo grupo de nueve adultos recibió penas superiores a los 65 años, mientras que otro condenado deberá cumplir más de 34 años de privación de libertad.

En el caso de las tres personas que eran adolescentes al momento de los hechos, dos fueron sancionadas con 10 años de internación en régimen cerrado con programa de reinserción social. El tercero recibió una pena de tres años de libertad asistida especial con internación parcial, conforme al régimen de responsabilidad penal adolescente.

Con la totalidad de las sanciones, las condenas dictadas por el tribunal alcanzan 1.055 años de privación de libertad. La resolución corresponde al juicio iniciado en julio y en el que, a comienzos de septiembre, fueron declaradas culpables 18 de las 19 personas acusadas en la causa.

Los hechos investigados ocurrieron en agosto de 2022 y afectaron a la familia Grollmus y su patrimonio histórico en Contulmo. Durante el ataque fueron incendiados el centenario molino, una leñera, un museo y vehículos, además de registrarse agresiones que dejaron a integrantes de la familia con graves lesiones.

La sentencia aún puede ser objeto de impugnaciones. La defensa de parte de los condenados señaló que evaluará la presentación de un recurso de nulidad, por lo que la resolución todavía no se encuentra firme ni ejecutoriada.