Luego del impacto de la paralización por la empresa Tapusa S.A. de tres obras emblemáticas en la región del Biobío, la CChC Concepción se reunió con el seremi de Vivienda y Urbanismo, Anselmo Villagra, para plantearle una serie de medidas a nivel técnico con la finalidad que este tipo de casos no vuelva a ocurrir.
Los dirigentes gremiales, encabezados por su presidente, Jorge Coloma, y por el líder del Comité de Infraestructura, Richard Zapata, mostraron su preocupación por los 450 trabajadores afectados por el abandono de las obras. Esto, señalaron, considerando la crisis que afecta a la construcción y la alta tasa de cesantía en la Región, que alcanza un 10 %, superando el promedio nacional de 8,9%.
Agregaron que son cinco las empresas socias de la CChC local que se vieron afectadas por la situación y a las que la constructora española les adeuda más de 450 millones de pesos.
Ante esta situación, plantearon que es necesario fortalecer mecanismos de monitoreo y alertas tempranas durante la ejecución de contratos de infraestructura, especialmente, en proyectos adjudicados con diferencias relevantes respecto del presupuesto inicial, que fue el caso de Tapusa.
Así, como también, se requiere promover sistemas de seguimiento que permitan mejorar el control de avance de las obras, cumplimiento de programación y evaluación de riesgos financieros en la ejecución pública. “La región no soporta más desempleo. El rubro hoy tiene un déficit de 9 mil trabajadores y esta cifra podría subir a 15 mil en los próximos meses si no ejecutamos nuevos proyectos”, destacó Coloma.
Los dirigentes consideran importante generar mecanismos que apunten a una actualización de los presupuestos de licitación, sobre todo, en contextos de alta volatilidad de los costos de construcción y combustibles, reduciendo riesgos de desequilibrios financieros durante la ejecución de obras.
A largo plazo, proponen avanzar hacia una estandarización de los sistemas de contratación de obras públicas, entre distintos organismos del Estado, homologando criterios de evaluación, exigencias administrativas, garantías y mecanismos contractuales con el fin de tener mayor eficiencia, transparencia y competencia.
En este punto, la CChC propuso la creación de una mesa de trabajo con el Minvu con el fin de destrabar nudos de proyectos y modernizar las bases de los contratos de licitación con el Serviu.







