El Presidente Gabriel Boric realizó el llamado protocolar al presidente electo José Antonio Kast, destacando la tradición republicana y anunciando una reunión en La Moneda para coordinar un traspaso institucional y ordenado del mando.

Durante la tarde de este domingo, el Presidente de la República, Gabriel Boric, sostuvo el llamado protocolar al presidente electo José Antonio Kast, luego de que este último se impusiera a Jeannette Jara en la segunda vuelta presidencial. La comunicación se enmarcó en la tradición republicana que contempla el contacto directo entre el mandatario en ejercicio y su sucesor.

En la conversación, Boric destacó el carácter institucional del gesto y recordó el llamado que recibió en su momento del expresidente Sebastián Piñera. Junto con felicitar a Kast por lo que calificó como un “triunfo claro”, subrayó que el cargo implica gobernar para todos los chilenos y chilenas, enfatizando la responsabilidad, humildad y trabajo que demanda el ejercicio presidencial.

El Mandatario también expresó su disposición personal y la de su gobierno para colaborar en el proceso de transición. En ese sentido, señaló que ya instruyó a ministros y subsecretarios para facilitar las coordinaciones necesarias, con el objetivo de asegurar un traspaso de mando que esté “a la altura de lo que los chilenos y chilenas se merecen”.

Por su parte, José Antonio Kast agradeció el llamado y planteó la necesidad de una transición ordenada y respetuosa. Manifestó además su interés en contar, una vez asumido el cargo, con la opinión y experiencia del actual Presidente, especialmente respecto de los desafíos pendientes y los puntos críticos del país.

Boric invitó formalmente al presidente electo a La Moneda para el día siguiente, señalando que la reunión incluirá instancias de trabajo con equipos y ministros del Comité Político, además de un espacio de conversación privada entre ambos. Indicó también que Kast podría asistir acompañado de su esposa, María Pía Adriasola, y parte de su equipo.

La llamada concluyó con un mensaje centrado en la continuidad del Estado y el fortalecimiento de la democracia, destacando que el proceso trasciende a las personas y se construye sobre la base del aporte de quienes han ejercido el poder con anterioridad.