Autoridades regionales llamaron a extremar la prevención y evitar conductas de riesgo frente a condiciones climáticas adversas que se extenderán hasta inicios de enero.
El Delegado Presidencial Regional del Biobío, Eduardo Pacheco, encabezó una sesión extraordinaria del Comité Regional para la Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID), junto a autoridades de SENAPRED, CONAF y representantes del sector forestal, tras la declaración de alerta roja por altas temperaturas en la región.
La reunión tuvo como objetivo coordinar a los servicios del Estado y a las empresas privadas del rubro forestal frente a un escenario marcado por temperaturas extremas, baja humedad y rachas de viento que podrían alcanzar hasta los 55 kilómetros por hora. Según se informó, hasta el 2 de enero se esperan máximas de entre 32 y 33 grados en la zona costera y hasta 36 o 37 grados en sectores de valle y precordillera.
El Delegado Presidencial Regional advirtió que estas condiciones generan un alto riesgo de incendios forestales, por lo que se han desplegado diversos recursos preventivos y de combate, incluyendo brigadistas, medios aéreos, patrullajes de Fuerzas Armadas y Carabineros, además del trabajo coordinado con municipios. En ese contexto, hizo un llamado directo a la ciudadanía a colaborar y evitar acciones que puedan provocar fuego.
Pacheco recalcó que prácticas como las quemas de basura, el uso de parrillas en zonas rurales, herramientas que generen chispas y cualquier tipo de fogata están prohibidas, subrayando que la generación de incendios por negligencia o intencionalidad constituye un delito. Asimismo, recordó que las denuncias pueden realizarse de forma anónima a través del número *4242, herramienta clave para la prevención y la investigación de estos hechos.
Desde CONAF, el director regional (s), Alberto Bordeu, entregó un balance de la temporada, indicando que a la fecha se han registrado 316 incendios forestales en la región, con una superficie afectada cercana a las 550 hectáreas. Si bien las cifras son menores al promedio histórico, advirtió que la situación puede cambiar rápidamente, ya que pocos incendios concentran gran parte del daño registrado.
En tanto, SENAPRED destacó el avance en la actualización de los planes comunales de emergencia y el rol activo que han asumido los municipios en prevención y preparación. A su vez, desde Corma Biobío-Ñuble se informó que los recursos del sector forestal se encuentran completamente disponibles, reforzando el llamado a la corresponsabilidad ciudadana para enfrentar un escenario de alto riesgo y evitar nuevas emergencias.







