La Región del Biobío pasó este jueves a Alerta Roja por desborde, debido al incremento sostenido de los caudales de varios ríos y al pronóstico de nuevas precipitaciones durante las próximas horas.

La medida se extiende a nivel regional y considera especialmente el comportamiento de los ríos Pichilo, Curanilahue, Biobío y Lía, cuyos registros hidrométricos muestran un aumento sostenido de sus caudales. El escenario eleva el riesgo de inundaciones en sectores cercanos a los cauces.

La situación más compleja se registra en Arauco, donde el río Pichilo aumentó su caudal en más de tres metros, provocando anegamientos de calles y viviendas. Al menos 20 viviendas han resultado afectadas en la comuna, seis de ellas en el sector de Pichilo, donde el agua ingresó a algunos hogares.

En paralelo, Curanilahue también concentra preocupación debido a las intensas precipitaciones. En esa comuna se acumularon cerca de 100 milímetros de lluvia en un período de 12 horas, aumentando el riesgo de desbordes y anegamientos en distintos sectores.

En Tirúa, en tanto, se mantienen 16 personas aisladas producto de la crecida de un estero. Además, se reporta una vivienda con daños menores y otras 50 en evaluación, de acuerdo con el balance regional disponible durante la jornada.

El nivel de Alerta Roja responde a que los caudales registrados pueden alcanzar niveles capaces de generar daños en zonas pobladas e infraestructura. La evolución de los ríos continuará siendo determinante durante las próximas horas, considerando que persisten las precipitaciones asociadas al sistema frontal.

Con este escenario, el riesgo se concentra principalmente en sectores próximos a ríos y esteros, mientras continúan las labores de emergencia y el monitoreo de los principales cauces de la región ante la posibilidad de nuevas inundaciones o evacuaciones preventivas.