La Comisión de Evaluación Ambiental (Coeva) de la Región del Biobío dio luz verde al proyecto minero de tierras raras impulsado por Aclara Resources y grupo CAP en Penco, que contempla una inversión del orden de los US$130 millones, pero que había sido rechazado por las comunidades vecinas.
El organismo regional, fue presidido por el delegado presidencial regional, Julio Anativia, y en la votación participaron los seremis de Transportes, Henry Campos; Vivienda, Luis Villagra; Obras Públicas, José Piña; Desarrollo Social, Daniel Manchileo; Energía, Javier Salamanca; Salud (subrogante), Ernesto Bravo, Jefe de Acción Sanitaria; Medio Ambiente, Mario Delannays; Minería, Daniel Escobar; Agricultura, Francisco Lagos; y Economía, Christian Cifuentes.
El Estudio de Impacto Ambiental (EIA) fue presentado en junio de 2024 por el proyecto Desarrollo Minero de Extracción de Arcillas para Producción de Concentrado de Tierras Raras, que pretende explotar estos elementos minerales en medio de un bosque que se quemó en los gigantescos incendios del verano pasado en Penco.
El Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) había emitido un informe previamente donde recomendaba la aprobación.
Esto, luego de que las autoridades ambientales habían rechazado la iniciativa cuando era impulsada por la empresa REE Uno, que presentó tres declaraciones de impacto ambiental la década pasada, dos de las cuales fueron rechazadas y la última, no admitida a calificación. Luego Aclara ingresó nuevamente la iniciativa en 2018, pero la retiró, hasta abril de 2023, cuando ingresó nuevamente su estudio, pero el SEA lo finalizó anticipadamente por observaciones de la Conaf respecto a la presencia de naranjillos, una especie de árbol nativo bajo protección.
“La aprobación de la Coeva representa un paso muy significativo para nuestro proyecto y es el resultado de años de trabajo técnico riguroso, participación ciudadana y diálogo permanente con el territorio. Valoramos el proceso de tramitación ambiental, que ha permitido fortalecer el proyecto el proceso de tramitación y sus compromisos socioambientales”, comentó Enrique Donoso, gerente general de Aclara Resources.
Hace sólo un par de meses, el alcalde de Penco, Rodrigo Vera, había presentado observaciones ante el Servicio de Evaluación Ambiental con objeciones a la iniciativa minera. En 2022 se realizó una consulta local al respecto, donde la mayoría de los votantes rechazó la iniciativa. Incluso, este fin de semana se realizó una marcha en Penco y Lirquén para oponerse al proyecto.
Tras la aprobación Vera manifestó su rechazo, afirmando que “este proyecto fue aprobado a pesar de la oposición del Concejo Municipal en pleno. Nosotros no fuimos parte de la votación, no teníamos injerencia, pero fuimos consecuentes. Presentamos todas las observaciones y esto fue aprobado a pesar de la oposición del alcalde y del Concejo Municipal”, afirmó.
El proyecto de tierras raras contempla una faena minera y una planta de procesamiento de arcillas iónicas con capacidad operativa de 320 toneladas por hora de arcilla húmeda, proyectando una producción cercana a 3 mil 100 toneladas anuales de concentrado y unas 1.700 toneladas secas al año.
La iniciativa considera tres zonas de extracción —Victoria Norte, Luna y Maite—, además de áreas de disposición, infraestructura complementaria, caminos internos y la modificación de 1,22 kilómetros del oleoducto Hualpén–San Fernando de ENAP.







