La Corporación Nacional Forestal (CONAF), junto al Ministerio del Medio Ambiente y el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), anunciaron una alianza estratégica para impulsar la recuperación ecológica del Parque Nacional Nonguén, tras los daños provocados por el incendio forestal “Rancho Chico”.

De acuerdo con el catastro técnico de CONAF, el siniestro afectó una superficie total de 198,1 hectáreas, de las cuales aproximadamente un 38,3% corresponde a bosque nativo, un 36,3% a bosque mixto, un 13,3% a matorral y un 11,8% a plantaciones de pino, además de superficies menores asociadas a praderas y suelo desnudo, evidenciando un impacto significativo en este ecosistema de la Región del Biobío.

La iniciativa contempla la implementación de un modelo de restauración progresivo, que combina la regeneración natural asistida con la reforestación activa mediante especies nativas propias del bosque caducifolio de Concepción, priorizando sectores estratégicos del parque.

En ese contexto, el director regional de CONAF Biobío, Álvaro González, señaló que este trabajo permitirá “articular capacidades institucionales, para reconstruir lo que dañó el fuego y así asegurar no solo la recuperación del parque, sino también la resiliencia del ecosistema frente a futuros eventos asociados al cambio climático, garantizando su sostenibilidad en el tiempo”.

En una primera etapa, el plan de intervención considera acciones en los sectores “4 Aguas” (25 hectáreas) y “El Queule” (21 hectáreas), iniciando durante la presente temporada con labores de reforestación en un polígono priorizado de 3 hectáreas.

Por su parte, el seremi del Ministerio del Medio Ambiente, Mario Delannays, destacó que “lo que nos motiva hoy, en el contexto del Día de la Tierra, es concretar esta alianza para reconstruir este paisaje y, al mismo tiempo, continuar con la mantención y la difusión de este parque periurbano, que debe ser un motivo de orgullo para todos los habitantes de la región del Biobío”.

El director regional del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, Rodrigo Jara, valoró la iniciativa como un paso relevante hacia una gestión coordinada de largo plazo. “Existe una función por parte del Servicio de Biodiversidad de dar continuidad, una vez que se concrete el traspaso de las áreas protegidas desde CONAF hacia nuestro servicio, a este proceso de reforestación. Esperamos que el próximo año podamos seguir avanzando de manera conjunta con CONAF, pero también con actores privados que apoyen de forma decidida esta reconstrucción y reforestación, tan importantes para resguardar la biodiversidad de nuestro parque”.

Finalmente, el seremi de Bienes Nacionales, Matías Ruiz, en su calidad de titular de este bien fiscal, agregó que “a nosotros nos parece que la colaboración es fundamental y que todos los entes del Estado puedan colaborar para lograr el fin máximo que es recuperar las áreas que fueron siniestradas. Sin duda es una gran señal que tanto CONAF esté avanzando en este proceso y el Servicio de Áreas Protegidas también se esté interiorizando para que a partir de agosto puedan tomar las riendas del parque y seguir con el proceso”.