Las centrales hidroeléctricas Ralco y Pangue, ubicadas en la comuna de Alto Biobío, comenzaron este jueves maniobras de apertura de sus compuertas de vertimiento debido al incremento de los caudales registrado en la zona cordillerana producto del sistema frontal.

La medida se adopta mientras la Región del Biobío permanece bajo Alerta Roja por desbordes, con varios cursos de agua que han superado los umbrales de riesgo. Entre ellos se encuentra el río Biobío, que presenta registros elevados en distintos puntos de monitoreo.

Según informó Enel Generación, los embalses se encuentran próximos a sus niveles máximos de operación y el volumen de agua que ingresa supera la cantidad que puede ser utilizada para generación eléctrica. Por este motivo, el excedente debe ser evacuado mediante los vertederos de ambas centrales.

Las instalaciones se encuentran en la cuenca superior del río Biobío y las maniobras podrían generar variaciones en los niveles y caudales aguas abajo. La compañía señaló que el procedimiento forma parte de la operación de los embalses frente a este tipo de condiciones y que fue comunicado a los organismos vinculados con la gestión de la cuenca y el Sistema Eléctrico Nacional.

La situación se produce en un escenario de altos caudales en distintos ríos de la región. El Pichilo, Curanilahue, Tirúa y Lía se mantienen sobre los umbrales de Alerta Roja, mientras que también existen registros sobre dicho nivel en estaciones del río Biobío, entre ellas Puente Piulo y La Culebra.

Ante las maniobras, se ha solicitado a quienes se encuentren en sectores ribereños aguas abajo de las centrales, así como a visitantes de la zona, mantenerse alejados de los cauces y de las áreas de vertimiento, debido a posibles variaciones en las condiciones del agua durante el proceso.