El Tribunal Oral en lo Penal de Cañete declaró culpables a 18 de los 19 acusados por el ataque incendiario contra el histórico Molino Grollmus, ocurrido el 29 de agosto de 2022 en la comuna de Contulmo.
El veredicto fue conocido este martes y estableció, de manera unánime, la responsabilidad de los condenados por delitos de incendio, robo con violencia, porte y tenencia ilegal de armas de fuego y municiones, además de cuatro delitos consumados de homicidio frustrado.
El ataque se produjo durante la tarde del 29 de agosto de 2022, cuando un grupo de individuos armados ingresó al histórico recinto. Tras efectuar disparos, los sujetos provocaron un incendio que destruyó completamente el molino, además de una casa patronal, otra vivienda y vehículos que se encontraban en el lugar.
El hecho dejó a varias personas heridas. Entre ellas estuvo Carlos Grollmus Thiele, quien recibió un impacto de bala en una de sus piernas y posteriormente debió sufrir la amputación de la extremidad.
También resultaron lesionados el cuidador del recinto, Cristian Cid Ferreira, quien sufrió un trauma ocular, y Helmuth Grollmus Scherer, quien falleció en 2023, meses después del ataque.
El Molino Grollmus constituía además un inmueble de relevancia histórica y patrimonial para Contulmo. El recinto había comenzado a funcionar en 1916 y formaba parte de los principales atractivos turísticos de la comuna.
De los 19 acusados que llegaron a esta etapa del proceso judicial, uno fue absuelto de los cargos por los que era investigado. Según los antecedentes publicados tras la lectura del veredicto, se trata de Camilo Astete.
Además, el tribunal absolvió a los 19 acusados del delito de asociación ilícita de carácter criminal, imputación que había sido sostenida por el Ministerio Público durante el proceso.
El juez presidente del tribunal, Julio Ramírez, enfatizó durante la lectura del veredicto que el proceso judicial se desarrolló respecto de los hechos atribuidos a los acusados y no por su pertenencia a una determinada etnia.
La investigación se prolongó durante varios años antes de llegar al juicio oral. El principal avance se produjo a fines de 2024, cuando la PDI detuvo a personas que fueron vinculadas por el Ministerio Público con el ataque.
Posteriormente, la Fiscalía presentó su acusación y solicitó penas que, para algunos de los adultos, llegaban hasta el presidio perpetuo calificado. En el caso de los adolescentes, se solicitaron sanciones de hasta 10 años de internación.
El juicio ante el Tribunal Oral de Cañete se extendió durante aproximadamente un mes y medio e incluyó declaraciones de testigos con identidad reservada, además de otras evidencias presentadas por la Fiscalía y los querellantes.
Durante los alegatos de clausura, las defensas cuestionaron principalmente la credibilidad y utilización de los testimonios protegidos. Por su parte, los querellantes destacaron la existencia de otras pruebas, entre ellas imágenes captadas mediante un dron que, según señalaron, permitirían respaldar parte de los testimonios incorporados al proceso.
Con el veredicto conocido este martes, el caso entra ahora en una nueva etapa, en la que el tribunal deberá determinar las penas que deberán cumplir los 18 condenados por su participación en el ataque que destruyó uno de los principales símbolos históricos de Contulmo.







