Este jueves comenzó formalmente la restauración ecológica del Parque Nacional Nonguén, iniciativa que busca contribuir a la recuperación de los ecosistemas afectados por el incendio forestal “Rancho Chico”, ocurrido en enero de 2026 y que afectó 308 hectáreas, de las cuales 198 presentaron daño directo, con distintos niveles de severidad.

Se trata de una iniciativa impulsada por la Corporación Nacional Forestal (CONAF), el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) y el Consejo Consultivo del parque, cuya primera etapa considera intervenciones iniciales en dos sectores priorizados del límite nororiental del parque, de 2,6 y 2,1 hectáreas, respectivamente, alcanzando una superficie aproximada de 4,7 hectáreas.

Entre las principales acciones se contempla la plantación de especies nativas, el fortalecimiento de la regeneración natural y el control temprano y manual de especies exóticas invasoras, junto con un programa de monitoreo que permitirá evaluar la respuesta del ecosistema y orientar las futuras acciones de restauración.

El director regional de CONAF Biobío, Álvaro González, valoró el carácter participativo del plan y el compromiso de los distintos actores y comunidades con la recuperación del área protegida. “Esta es una iniciativa maravillosa, porque reúne a las comunidades aledañas, a los vecinos y a distintas organizaciones que están comprometidas con la protección y recuperación de este parque, que es tan importante para nuestra región. Lamentablemente, este ecosistema fue afectado por un gran incendio durante el último verano. Por eso, es muy significativo ver hoy a comunidades, organizaciones, municipios, instituciones públicas y privadas y representantes de la academia trabajando juntos en una tarea tan noble como es la restauración de este parque”, señaló.

El plan contempla además una segunda etapa a partir de 2027, orientada a abordar sectores de mayor superficie y complejidad dentro del área afectada por el incendio. Esta nueva fase será definida a partir de la evaluación de los resultados y aprendizajes obtenidos durante la primera etapa, avanzando hacia una planificación de largo plazo que permita ampliar progresivamente las acciones de restauración.