La Seremi de Salud del Biobío inició un programa de fiscalización a piscinas temperadas de la región, con el objetivo de verificar que estos establecimientos cumplan con las condiciones sanitarias establecidas en el Decreto Supremo N°209/2002.
El inicio del programa se realizó en dependencias de la Universidad Andrés Bello (UNAB), hasta donde llegó la seremi de Salud, Isabel Rojas Salfate, para supervisar directamente las condiciones de funcionamiento del recinto.
Durante la fiscalización se revisó, entre otros aspectos, la existencia de un sistema de ventilación adecuado para evitar ambientes excesivamente húmedos que puedan favorecer la formación de hongos. También se controló la concentración de cloro libre residual en tres puntos de la piscina, el tipo y cantidad de desinfectante utilizado y los niveles de pH del agua.
Además, la Autoridad Sanitaria verificó la presencia de personal de seguridad, los procedimientos de vaciamiento y limpieza de la pileta, los horarios de lavado de filtros y la cantidad de coagulante utilizada en el proceso de tratamiento del agua.
La seremi Isabel Rojas Salfate señaló que el programa tiene como propósito comprobar el cumplimiento de las exigencias establecidas para estos recintos, incluyendo la autorización de funcionamiento y las condiciones de calidad sanitaria del agua. Entre los parámetros considerados se encuentran el pH, el cloro libre residual, la ausencia de contaminantes y las condiciones microbiológicas determinadas por la normativa.
Desde la Seremi de Salud recordaron que los administradores de piscinas temperadas deben mantener las condiciones sanitarias exigidas y contar con la respectiva autorización de funcionamiento antes de iniciar sus actividades.
Las fiscalizaciones continuarán desarrollándose en distintos establecimientos de la región del Biobío, como parte del programa destinado a verificar el cumplimiento de las disposiciones sanitarias vigentes.







