La comunidad recibió capacitación y equipamiento para fortalecer la organización barrial en un sector clave definido como zona segura ante tsunami.

Un grupo de vecinas y vecinos de Cerro David Fuentes, en Talcahuano, culminó un proceso de formación orientado a enfrentar emergencias, certificándose como primera respuesta comunitaria frente a desastres naturales. La iniciativa se desarrolló en el marco del programa Quiero Mi Barrio del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, con foco en fortalecer la preparación de territorios estratégicos.

La capacitación permitió dotar a la comunidad de herramientas para actuar de manera organizada ante situaciones de riesgo, entregando apoyo inicial mientras arriban equipos especializados. En total, participaron 20 personas, quienes ahora cuentan con conocimientos para colaborar tanto en la prevención como en la reacción frente a eventuales catástrofes.

Durante la actividad, autoridades destacaron el rol clave que cumplen las comunidades organizadas en contextos de emergencia, especialmente en sectores como Cerro David Fuentes, reconocido como zona segura ante tsunami. En ese sentido, se subrayó la importancia de la coordinación entre instituciones públicas y la ciudadanía para fortalecer la respuesta temprana.

Junto con la certificación, se entregó equipamiento destinado al Comité de Emergencia Vecinal, incluyendo chalecos reflectantes, silbatos, frazadas, colchonetas, una tabla espinal y una silla de ruedas, entre otros insumos. Este material quedará disponible en la sede vecinal bajo administración del Consejo Vecinal de Desarrollo para su uso en situaciones de emergencia.

Desde la comunidad, se valoró el proceso formativo, destacando el aprendizaje adquirido y el acompañamiento profesional durante la capacitación. Asimismo, se enfatizó la importancia de proyectar este trabajo a futuro, reforzando la preparación ante posibles eventos adversos.

El sector Cerro David Fuentes forma parte del programa Quiero Mi Barrio desde 2022, iniciativa que contempla una inversión superior a los $845 millones. Este plan beneficia a más de 1.600 habitantes mediante proyectos urbanos y sociales orientados a mejorar la calidad de vida y fortalecer la organización comunitaria en el territorio.