Los recursos corresponden al 2% del Fondo de Emergencias y permitirán a las comunas ejecutar acciones urgentes definidas según sus propias necesidades territoriales.

El gobernador regional del Biobío, Sergio Giacaman, junto a los alcaldes de las comunas afectadas por los incendios forestales, concretó la firma de convenios para el traspaso de recursos del 2% del Fondo de Emergencias, por un monto total de $2.359 millones. La iniciativa busca fortalecer la capacidad de respuesta local frente a las urgencias derivadas de la emergencia.

Durante la instancia, la autoridad regional destacó el rol de los municipios como primer eslabón del Estado ante la ciudadanía, enfatizando que son quienes conocen de primera fuente la realidad y las necesidades inmediatas de sus territorios. En ese contexto, Giacaman señaló que los recursos permitirán atender prioridades urgentes, aunque sin resolver de manera integral la problemática generada por los incendios.

En cuanto a la distribución de los fondos, se asignaron $1.000 millones a Penco; $600 millones a Concepción y Tomé, respectivamente; y $159 millones a Florida. Los recursos podrán destinarse a contrataciones vinculadas a la habilitación de servicios básicos, urbanización, sanitización de espacios públicos, remoción de escombros, distribución de agua potable, transporte, logística y otras acciones asociadas a la emergencia.

Bajo ese marco, cada municipio definió los ítems de inversión. Desde Concepción, el alcalde Héctor Muñoz informó que los fondos se enfocarán principalmente en el sector rural, priorizando la reposición de sistemas de agua potable rural y las conexiones necesarias para futuras soluciones habitacionales. En tanto, el alcalde de Penco, Rodrigo Vera, indicó que los recursos estarán orientados a urbanización básica, servicios higiénicos, demolición y habilitación de factibilidades técnicas para viviendas de emergencia.

Una línea similar adoptará Tomé, donde el alcalde Ítalo Cáceres adelantó que los fondos permitirán avanzar en la reconstrucción de viviendas de emergencia, mejorar sus condiciones y preparar terrenos para soluciones definitivas. En contraste, en Florida las necesidades apuntan principalmente al arriendo de maquinaria pesada y al apoyo al sector agrícola, según explicó el alcalde Rodrigo Montero, debido a la afectación productiva en zonas rurales.

Finalmente, Giacaman expresó su preocupación por la lentitud en la instalación de viviendas de emergencia, cuestionando la falta de urgencia en las decisiones adoptadas a nivel central. Los jefes comunales coincidieron en la necesidad de acelerar los procesos, considerando que en Tomé solo se han instalado 36 viviendas de las 450 solicitadas, y en Penco 11 de un total de 1.800 requeridas. Ante este escenario, el gobernador reiteró el llamado a cumplir el compromiso gubernamental de entregar las viviendas de emergencia antes del 21 de junio.