En el marco de la emergencia por los recientes incendios forestales en la región del Biobío, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) informó que el proceso de aplicación de la Ficha 2 ha entrado en su recta final, alcanzando un 89% de avance regional al jueves 29 de enero de 2026.

Avance en terreno y proyecciones

Tras el levantamiento inicial de la Ficha Básica de Emergencia (FIBE) realizado por los municipios, los equipos técnicos del Minvu y Serviu iniciaron la evaluación técnica especializada de los inmuebles. De un universo de 3.769 fichas FIBE aplicadas, ya se han concretado 3.343 Fichas 2, restando solo 426 pendientes.

Debido a que las cuadrillas logran un promedio de 700 evaluaciones diarias, las autoridades estiman que esta etapa podría culminar durante la presente jornada. El despliegue se ha concentrado mayoritariamente en: 

Provincia de Concepción: Comunas de Penco, Tomé, Concepción, Florida y Hualqui.

Provincia del Biobío: Labores intensas en Laja, Los Ángeles y Nacimiento.

La importancia del diagnóstico técnico

A diferencia de la FIBE, la Ficha 2 permite medir técnicamente el grado de daño estructural y determinar si una vivienda está destruida o está muy afectada. Esta distinción es vital para definir las soluciones habitacionales que el Estado entregará a los damnificados.

Al respecto, la seremi de Vivienda y Urbanismo, Claudia Toledo, destacó el compromiso de los funcionarios: “Desde el primer momento hemos estado desplegados en terreno, trabajando con sentido de urgencia y compromiso con las familias afectadas. Nuestro objetivo es avanzar lo más rápido posible en el diagnóstico técnico, porque sabemos que detrás de cada ficha hay una familia esperando respuestas concretas del Estado”.

Próximos pasos en la reconstrucción

Paralelo al cierre de las evaluaciones, se ha iniciado el análisis de las fichas hábiles para acelerar la toma de decisiones. La directora del Serviu Biobío, María Luz Gajardo, detalló las líneas de acción prioritarias para el organismo:

“Estamos trabajando en tres grandes líneas: la primera tiene que ver con la flexibilización de los instrumentos que habitualmente utilizamos para construir viviendas, de manera que el proceso sea lo más expedito posible para las familias y para llegar al momento de las obras; lo segundo es abordar los tiempos intermedios en que las familias deberán reubicarse para esperar la reconstrucción y lo tercero y muy relevante es que todo esto se debe hacer con la participación activa de los municipios y las comunidades”.

Con este despliegue, el Minvu busca dar cumplimiento al mandato presidencial de actuar con rapidez y eficacia frente a la catástrofe que afecta a las familias de la región.